NÚMERO EN LA MASONERIA

DOS

 

El ser humano no sería capaz de  analizar o razonar en su mente sobre estructuras externas a él, si  todo lo que lo rodea es absolutamente igual, se escaparía de nuestra percepción ya que no existe con que compararlo, ósea seria parte de la unidad, y no habría nada fuera de ella; en el momento que la mente se diferencia de su ambiente, a través del pensamiento se crean las diferencias y su ambiente o lo que lo rodea, puede comenzar a ser analizado, medido, estudiado, ya que no existe un sola creación y a partir de la separación, se crean los contrarios, por este motivo la dualidad o el 2, representa la ciencia, el análisis o el conocimiento.

 

Nacen de este modo los contrarios, la separación del hombre del concepto de unidad, lo que en era cosmológica representa el inicio de géminis, la cual se comprende desde el 6500 AC al 3750 AC, generando la transición mental de una era canceriana comprendida del 8000 AC al 6500 AC, representada por el mito del arca de Noé, asociado al diluvio universal contemplado en muchas culturas, en la era de Cáncer, el hombre contempla su existencia a través de la tribu o comunidad, se contaba con la característica, de que la tribu funcionaba como un solo organismo, se contemplaba la existencia de lo femenino como un elemento mágico, ya que hasta la concepción en la mujer, se tomaba como un proceso donde el hombre no aportaba ninguna parte, se daba gran poder a la mujer, surgen los matriarcados y todo lo femenino es sagrado, por eso se inician las sepulturas de los cuerpos bajo tierra y en posición fetal, tratando de simbolizar la devolución del cuerpo a la madre tierra que representa la femenino.

 

De esta forma al finalizar la era canceriana, se da inicio a la era de géminis, la cual es  representada por el mito del jardín del edén, donde el ser el humano, por primera vez, descubre la dicotomía entre lo femenino y lo masculino, era que designa la salida del hombre del paraíso, y se inicia un ciclo de cuestionamiento, ya que el hombre ahora es una parte distinta al resto de la creación, ahora se percibe como individuo, lo que genera en él, un caos mental  al separar su concepto de tribu o “nosotros”, por el concepto del yo y el otro , el hombre comienza a buscar explicaciones a su existencia, se genera la transición de la infancia de la humanidad a su adolescencia cósmica, por decirlo de alguna forma, produciendo un espacio para la aparición de las religiones actuales.

 

En filosofía hermetista encontramos como el dos o polaridad genera el conflicto inicial en la mente del hombre que no accede a su maestría, es la creación de caos, ya que representa los polos de las características, el salto entre el odio y el amor, lo femenino y lo masculino, el bien y el mal; esta aparición de la dualidad , genera el sufrimiento, que es una alegoría a la expulsión del hombre del paraíso, donde nace el auto cuestionamiento de todos los procesos realizados por el ser humano, ya que anteriormente no debía cuestionar sus decisiones porque todo giraba en torno a la supervivencia de la tribu como un sola mente, ahora el hombre entiende que en todas sus decisiones o acciones sobreviene el bien, el mal y la libertad para elegir entre estos dos.

 

 

Retomando el principio hermetista el cual dice “Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse; se puede evidenciar una gran necesidad de la destrucción o el levantamiento del velo de Isis, el cual esta determinado por los conceptos que perduran en la mente de todo ser humano que se encuentra aun en su proceso de pulir su piedra bruta, conceptos que generan la clasificación en categorías de todo lo apreciable por los sentidos o los sensaciones que producen en el ser, ya que de forma directa explica que los opuestos se tocan y difieren solamente en grados de intensidad, pero para una mente poco entrenada, cualquier característica observable de un evento es suficiente para definir y encasillar, causa prima del sufrimiento, ya que el definir categóricamente cualquier circunstancia, elimina la posibilidad de una experimentación completa o de un concepto mas profundo sobre las cosas o sobre las misma personas, de este modo la filosofía hermetista abre un camino a la profunda exploración y a la poca identificación del ser con los acontecimientos que pueda observar para de este modo, dejar de ser un simple juguete de maya, guiado por sus sensaciones y prejuicios, y  transcender a un camino de perfeccionamiento que se da acompañado del tres.

 

TRES

 

 

Me encuentro tratando de abordar la plancha que mas trabajo me ha costado escribir hasta ahora. ya habiendo realizado un camino por mi interpretación de los números previos, desde su sentido antropocéntrico, tomando estos símbolos como si fueran una creación del hombre, que representarían una de las mayores manifestaciones de su inteligencia, hasta concebir que la existencia de estos símbolos, han estado siendo parte del todo desde siempre, como principios organizadores del caos, y que reducirían al hombre no a creador de los mismos, sino a observador de patrones manifestados en las formas que lo rodean, con la finalidad de dar una estructura a la realidad física o sustancial.

 

El hombre como observador de lo creado por la naturaleza, comienza a entender que existen semejanzas entre estas formas o estructuras y los procesos que el mismo realiza, como si todo lo posible estuviera enmarcado por un diseño ya definido, y que al estudiar la creación y sus formas, puede intentar copiar un patrón diseñado por una inteligencia superior, evidenciando así, su gran deseo por llegar a la perfección, lo que se puede observar como una clara manifestación del simbolismo que representa el templo masónico, el cual para mí, es el gran deseo del hombre por replicar los patrones y formas que gobiernan el plano en el cual habitamos como materia y conciencia, para de algún modo generar un lugar donde se pueda conectar lo divino y la materia de la cual estamos creados.

 

El tres, en un sentido alegórico, es la representación del equilibrio o la creación de la materia, ya que, al avanzar por los anteriores símbolos como el uno y el dos, geométricamente, generamos formas sin la capacidad del contener dentro de ellas algo distinto a su misma sustancia.

 

El uno se podría representar con un punto, el dos se representaría con una línea que unos 2 puntos, pero el tres, consta de 3 puntos, 3 líneas y 3 ángulos, a diferencia de las otras representaciones, el 3, genera una forma geométrica conocida como triangulo, la cual, es la primera que presenta la cualidad de poder contener dentro de ella una sustancia distinta de la que esta creada, ósea que esta vez, podemos apreciar algo por dentro de la figura y algo por fuera, pasando del concepto de los extremos que se genera en el 2, a una sustancia creada en el 3, representando a la materia que se puede comenzar a organizar de diferentes formas, con diferentes significados, a medida que vamos avanzando en el simbolismos de los otros números, hasta llegar a la perfección, pero, partiendo de que todo este proceso se puede dar gracias a la existencia de esta sustancia o espacio creado dentro del 3.

 

Este símbolo cobija los grandes misterios contenidos en muchas religiones que, como punto central, conciben la existencia de la tri-unidad, tratando de definir el concepto del DIOS creador y sus manifestaciones, unas, ubicando a éste dentro del hombre, otras, ubicándolo fuera del hombre y otras surgidas desde la misma fuente, que consideran que DIOS existe tanto dentro como fuera del hombre, volviendo así al concepto inicial de UNIDAD.

 

Si consideramos una estructura panteísta de la existencia, se tendría que integrar esta inteligencia organizadora y creadora, a todas las partes, internas y externas del hombre, partiendo de que, para el panteísmo, nada puede habitar fuera de DIOS, y entendiendo que el hombre es una parte del todo o de DIOS, y que la sustancia que da soporte a la existencia surge del 3, adherido al principio del que, como es arriba, es abajo, deberíamos considera que, son tres las partes iniciales como se representaría dios en el hombre, nombradas por algunas religiones como, el padre, el hijo y el espíritu santo, y que al trasladarlas al nivel de la existencia del hombre se pueden ver representadas así: el padre como la mente o conciencia colectiva, desde donde surge la creación; el hijo representado por  el cuerpo, el cual es un organismo que da soporte para poder someter la mente,    a la experimentación de este plano material, y el espíritu santo, que, para mí, es el estado mas elevado de experimentación de la realidad, donde el hombre existe completamente libre de limitaciones mentales y recuerda que es una parte del todo.

 

Ahora bien, partiendo de que la masonería, como una de sus formas de expresión, utiliza la integración de los símbolos en la mente del hombre, con el fin, de que este pueda mantener su luz encendida durante el mayor tiempo posible, vemos como dentro del templo, el tres manifiesta el equilibrio de tantas formas como le es posible, 3 son los grados iniciales del masón, 3 son las luces que iluminan nuestra logia, dadas por el V.:M.:, el P.:V.: y el S.:V.:, los cuales deben mantener la armonía de este recinto, haciendo que la palabra. como fuente creadora, pase del uno al otro, de una forma ordenada y manteniendo un movimiento sincrónico, representando a la trinidad que habita dentro de cada uno de los hombres en este lugar.

 

Al trazar líneas, entre las esquinas contralaterales del taller, se genera un punto central, donde se ubica el piso ajedrezado que representa la dualidad, y el equilibrio entre los extremos, ya que, estos cuadrados blancos y negros, mantienen la misma proporción, recordando que el masón, se debe mantener estable ante la dicha y la adversidad, este piso representa 2 dimensiones de existencia, donde habita, la bueno y lo malo, desde donde, se eleva el punto más sagrado llamado ara, que simboliza la elevación que se debe dar al proceso del pensamiento, el cual, para acercarse a lo divino, debe estar por encima del concepto dualista, el ara se levanta de un plano conceptual de 2 dimensiones, pasando a un plano donde se materializa los conceptos, el cual esta creado por la sustancia que da soporte a las 3 dimensiones en las que habitamos, e intentando tocar de este modo a lo divino, que está representado por el techo de la logia, desde donde cuelga una plomada, indicando que el eje de la logia, es la razón, simbolizada por el ara, la cual busca la perfección.

 

Por este motivo, el masón, integra a su firma los 3 puntos en forma de triangulo, representando, para sí mismo, su deber en ser el punto superior entre las dualidades, el observador que no toma partidos desde el dolor, la rabia o la prepotencia, y que busca dar equilibrio a todos los procesos en los cuales se esté involucrada su presencia, con el único fin de representar la divinidad en todas sus acciones y posiciones.

 

 

Son mis palabras.

 

V.·. M.·. y QQ.·. HH.·.

 

 S.·. F.·. U.·.

 

I.·. A.·. C.·. 14°

 

Bibliografía

 

https://www.youtube.com/watch?v=NXeNFNuXt4U, conceptos básicos de astrología humanística

El kybalion – los siete principios del hermetismo

 

El libro del aprendiz masón- el binario- pág. 131-134.

El libro del aprendiz masón  Oswald Wirth el ternario pág. 134

http://lamerkabacosmica.blogspot.com/p/el-ara-significado-grado-aprendiz.html

https://www.bibliotecaesoterica.com/el-ara-masonica/